Estados Unidos: Donald Trump anunció aranceles recíprocos en las importaciones de países de todo el mundo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció aranceles recíprocos en las importaciones de países de todo el mundo, con una base universal que parte del 10% y puede llegar, según el caso, hasta un 46%. La medida tiene un fuerte impacto en el comercio global y afecta a la Argentina.
La declaración fue realizada este miércoles al cierre de los mercados, durante un evento en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, donde el mandatario presentó gráficos detallando los porcentajes que se aplicarán a cada nación, en función de los aranceles que esos mismos países imponen a Estados Unidos.
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La tasa no será uniforme en todos los casos. Desde el 5 de abril, se aplicará un arancel global del 10% sobre todos los bienes que ingresen a Estados Unidos. A su vez, se sumará un gravamen adicional para aquellos países que tienen impuestos más elevados sobre los productos estadounidenses, como la Unión Europea. Esto tendrá efecto sobre productos alimenticios, químicos, plásticos, textiles, acero y aluminio, entre otros.
Los aranceles anunciados por Donald Trump
"Este es el Día de la Liberación, el 2 de abril de 2025 será recordado para siempre como el día que la industria renació, se recuperó el destino de EE.UU. y el día que comenzamos a devolverle la prosperidad a EE.UU.", afirmó Trump en su discurso.
El mandatario también confirmó la firma de una orden ejecutiva que formaliza la implementación de estos nuevos aranceles. "Voy a firmar una orden ejecutiva histórica estableciendo aranceles recíprocos a países de todo el mundo", enfatizó, y explicó que el objetivo de la medida es establecer un sistema en el que "les vamos a cobrar lo mismo que nos cobran a nosotros". En ese sentido, calificó la decisión como "uno de los días más importantes, en mi opinión, en la historia de los Estados Unidos" y la consideró "nuestra declaración de independencia económica".
Trump justificó la medida al señalar que varias naciones se han beneficiado económicamente a expensas de Estados Unidos y sostuvo que ahora es el turno del país de recuperar su prosperidad. Según adelantó, los ingresos generados por los aranceles se destinarán a reducir impuestos, pagar la deuda nacional y fomentar un crecimiento acelerado. "Con estas medidas, vamos a hacer a Estados Unidos más grande que nunca", aseguró.
El presidente también destacó que esta política impulsará la reactivación del sector industrial estadounidense. "Los trabajos en el sector manufacturero van a regresar a nuestro país, vamos a reactivar la base industrial de nuestro país, vamos a abrir mercados foráneos y vamos a derribar barreras al comercio y vamos a tener más productividad, competencia y precios más bajos para los consumidores", señaló. Además, calificó esta etapa como "la era de oro para los Estados Unidos" y vaticinó que el país saldrá fortalecido.
La intención de Trump es acceder a los mercados en igualdad arancelaria, forzar a la instalación de empresas extranjeras en Estados Unidos, bajar los precios de los bienes de consumo masivo y aumentar la recaudación tributaria. “Recuerden, no hay aranceles si fabrican su producto aquí, si lo fabrican en Estados Unidos”, sostuvo Trump días antes de anunciar su política arancelaria.
Sin embargo, las implicancias de la medida han generado preocupación en algunos sectores, ya que existe la posibilidad de que estos nuevos aranceles aumenten la inflación y provoquen una desaceleración económica, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial.
El aumento de aranceles dispuestos por Trump implica una guerra comercial entre Estados Unidos y las economías más poderosas del planeta: China, Unión Europea, Japón, India, Brasil, Canadá y México. Estas naciones industrializadas también aumentarán sus barreras aduaneras, definiendo un escenario global sin antecedentes históricos.
Durante su discurso, Trump explicó que la aplicación de aranceles no será totalmente uniforme en todos los casos. "Vamos a cobrar aranceles comparables, en este caso no será totalmente recíproco. En algunos casos hicimos excepciones", aclaró. En su presentación, mostró ejemplos de los aranceles que algunos países imponen a EE.UU., como China, que según los datos exhibidos aplica tasas del 67% frente al 34% de EE.UU.; la Unión Europea, con un 39% contra el 20%; y Vietnam, con un 90% frente al 46%.
Aranceles para Argentina
En el caso de Argentina, el gobierno estadounidense determinó una tasa del 10% para todas las importaciones provenientes del país.
Argentina se encuentra en una situación desafiante respecto a Estados Unidos. La posibilidad de que empresarios locales establezcan compañías en suelo estadounidense es reducida, las chances de que el Gobierno logre modificar la normativa que restringe el ingreso masivo de productos “Made in USA” son escasas y la brecha arancelaria entre ambos países sigue siendo significativa.
Un informe de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) describe las diferencias en los aranceles que pagan las exportaciones argentinas versus las importaciones americanas. Por ejemplo:
1. “En alimentos, Argentina grava la importación en un 16 por ciento, mientras que Estados Unidos tiene un arancel del 4,6 por ciento.
2. En químicos y productos industriales, Argentina cobra 8,1 por ciento y Estados Unidos impone un 0.3 por ciento.
3. En plásticos, el arancel local es de 11 por ciento frente al 1,4 por ciento del país norteamericano.
4. En textiles, la Argentina cobra la tarifa más alta, con 20, 9 por ciento, mientras que en EE.UU se aplica un 6,1 por ciento.
5. En metales, la tarifa local es de 13,7 por ciento y el impuesto estadounidense es de apenas el 0.2 por ciento”.